Ante un siniestro, lo primero es comunicarlo cuanto antes: la ley fija un plazo general de siete días desde que se conoce. Documenta los daños con fotos, guarda facturas y no repares nada importante antes de la peritación salvo urgencia.
Si eres cliente, llámanos y nos encargamos de la tramitación completa: damos el parte, seguimos la peritación y defendemos que la compañía cumpla lo firmado.